Aunque está considerado uno de los manjares de la gastronomía española, el jamón ibérico también necesita renovar su imagen de cara a un mercado tan competitivo como el actual. Eso es lo que ha realizado la compañía Consorcio de Jabugo con su producto más exclusivo, el jamón SierraMayor de Jabugo, la marca gourmet de ibéricos de esta compañía andaluza.
El acto de presentación de la nueva imagen, celebrado ayer en Sevilla, estuvo apadrinado por el cocinero malagueño Dani García, reconocido con una estrella Michelín y famoso por sus experimentos culinarios con el nitrógeno. El chef, a pesar de su vanguardismo a la hora de trabajar con los fogones, destacó la importancia que los productos ibéricos tienen en su cocina. «El jamón es un elemento básico, es el embajador de la cocina española en el mundo. Tiene aroma, sabor y cuando llega al contacto con la lengua es verdaderamente emocionante», destacó el restaurador andaluz.
Aún así, García no sólo quiso alabar las cualidades del jamón sino que ensalzó las características de todos los productos ibéricos. «La gracia verdadera del cerdo ibérico está es lo fresca que es toda su carne, afirmo García. En cuanto a la utilización de una materia prima tradicional como el jamón en una cocina moderna, el restaurador apuntó que «en la cocina vanguardista caben elementos de todo tipo, y además es una de las que más respeta los elementos tradicionales».
Tanta es la importancia de este ingrediente para García que, junto a otros chef de renombre como Juan Mari Arzak o Joan Roca, tiene sus propias reservas de este jamón ibérico en las bodegas de Consorcio de Jabugo.
Es mundialmente conocido que el jamón ibérico se ha convertido con los años en uno de los iconos de España, pero ¿cómo se puede identificar si se trata de un auténtico jamón ibérico? «En primer lugar se distingue por la marca. No es un producto que se pueda previamente calar por lo que se debe confiar en una marca o en una zona geográfica específica», apunta Julio Revilla, presidente de Consorcio de Jabugo.
Un autentico ibérico
Revilla además reseña una serie de características que el consumidor debe tener en cuenta para localizar al auténtico ibérico. «La pieza tiene que ser estilizada, con la forma similar a la de un violín, la caña de la pezuña, oscura, tiene que ser como la de una bailarina y la grasa de un tono muy brillante, casi amarillento».
Entre otras cualidades, el empresario destaca que la pata debe pesar entre siete u ocho kilos de peso, sudar cuando se expone a temperatura ambiente «con una grasa que se debe fundir en las manos del consumidor desprendiendo un líquido entre los dedos».
Con la nueva imagen de marca de SierraMayor de Jabugo (una letra ese mayúscula con el rabo de un cerdo como adorno), se quiere dotar de una seña de identidad propia a este jamón elaborado artesanalmente en Jabugo (Huelva). Y es que los cerdos criados en libertad en dehesas con una alimentación a base de bellotas y pastos hacen de este jamón un producto singular digno de los paladares más exquisitos.